CONTAMINACIÓN AGRÍCOLA DE LOS RECURSOS HÍDRICOS
El problema más prioritario de
nuestro tiempo, después únicamente del relativo a la disponibilidad de agua
potable, es el del acceso a los alimentos. Por ello, la agricultura es un
componente dominante de la economía mundial. Si bien la mecanización de la
agricultura en muchos países ha reducido espectacularmente la parte de la
población que trabaja en ese sector, la necesidad acuciante de producir
alimentos en cantidad suficiente ha repercutido en las prácticas agrícolas de
todo el mundo. En muchos países, esta presión ha originado una expansión hacia
tierras marginales y normalmente está asociada a la agricultura de
subsistencia. En otros, la necesidad de alimentos ha llevado a la expansión del
riego y a una utilización cada vez mayor de fertilizantes y plaguicidas con el
fin de lograr y mantener rendimientos superiores.
La agricultura sostenible constituye
uno de los mayores desafíos. Esta sostenibilidad supone que la agricultura no
sólo es capaz de garantizar un suministro sostenido de alimentos, sino que sus
efectos ambientales, socioeconómicos y sanitarios se reconocen y contemplan en
los planes nacionales de desarrollo. Por ello, es importante adoptar las
medidas adecuadas hacia el desarrollo de una actividad agrícola sostenible,
consiguiendo que el ejercicio de esta actividad no deteriore la calidad de los
recursos hídricos.
Impactos de la agricultura en el
recurso hídrico
La agricultura moderna es responsable
del vertido de grandes cantidades de agroquímicos, materia orgánica, sedimentos
y sales en los cuerpos de agua. Todo residuo agrícola, independientemente del
tipo de agricultura, se considera como
contaminación de fuentes no localizadas, la característica principal de esta fuente es que su comportamiento depende
de las condiciones hidrológicas, no es fácil su medición ni control
directamente, por lo tanto, son difíciles de regular. Los residuos generados se
desplazan por la superficie terrestre o se infiltran en el suelo, arrastrados
por la lluvia y el deshielo de la nieve. Estas sustancias alcanzan agua
subterránea, humedales, ríos, lagos y finalmente llegan al mar transportadas
por el río, en forma de sedimento y carga química.
Efectos de las actividades agrícolas en la calidad del agua
Labranza/arado: Sedimentos/turbidez, los sedimentos transportan fósforos y plaguicidas adsorbidos a las partículas de los sedimentos; entarquinamiento de los lechos de los ríos y pérdida de hábitat, desovaderos, etc.
Uso de fertilizantes y estiércol: La contaminación por fertilizantes se produce cuando se utiliza en mayor cantidad de la que los cultivos absorben, o cuando son eliminados por acción del agua o del viento de la superficie del suelo antes de que sean absorbidos. Cuando se infiltra y alcanza agua subterránea produce un aumento en la concentración de nitratos que son peligrosos para la salud pública.
Aplicación de plaguicidas: Los plaguicidas, una vez aplicados, sufren procesos de degradación y transformación, total o parcial, que conducen a la formación de nuevos productos que puede ser, incluso, más móviles, persistentes y peligrosos que los compuestos iniciales. Provoca la contaminación tanto del recurso hídrico como a la biota, debido a la presencia de productos cancerígenos y otros venenos.
Regadío: El retorno de agua de regadío conduce a una salinización, además de vertido de productos antes mencionados como fertilizantes y pesticidas, supone una amenaza para el sistema ecológico. Se pueden presentar elementos elevados de oligoelementos como selenio, provoca graves daños ecológicos y efectos en la salud humana.
Repercusiones en la salud pública
El agua contaminada puede producir
efectos muy negativos, ya que provoca enfermedades humanas, miseria y hasta la
muerte. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), nada menos que 4
millones de niños mueren al año como consecuencia de enfermedades diarreicas
debidas a infecciones trasmitidas por el agua. Las bacterias más frecuentes en
las aguas contaminadas son coliformes que se encuentran en las heces humanas.
La escorrentía superficial y, por consecuente, la contaminación de mentes no
localizadas contribuye de forma significativa al alto nivel de agentes
patógenos en las masas de agua superficiales. Las deficiencias de los servicios
rurales de higiene contribuyen también a la contaminación del agua subterránea.
La contaminación agrícola es causa tanto directa como indirecta de efectos en la salud humana. Según informes de la OMS, los niveles de nitrógeno en el agua subterránea han aumentado en muchas partes del mundo como consecuencia de la "intensificación de las prácticas agrícolas"
¿Que puede hacerse?
Conocido el impacto de la actividad
agrícola debido a la contaminación que origina, es posible disminuir este
impacto tomando determinadas decisiones las cuales sean un equilibrio entre la
productividad, rentabilidad y protección del medio ambiente.
Se pueden tomar medidas como:
- ·
La forma más eficaz de mitigar la presión sobre los
ecosistemas acuáticos y rurales es limitar la emisión de contaminantes en el
origen, o interceptarlos antes de que lleguen a los ecosistemas vulnerables.
Una vez fuera de las explotaciones, los costes de reparación aumentan
progresivamente.
- · Una forma de hacerlo es desarrollar políticas e incentivos
que alienten a las personas a adoptar dietas más sostenibles y limitar los
aumentos en la demanda de alimentos con gran huella ambiental, por ejemplo, a
través de impuestos y subsidios.
- · A nivel del consumidor, puede resultar útil reducir el
desperdicio de alimentos. Un estudio incluido en el informe estima que la
contaminación por nitrógeno a partir del desperdicio de alimentos suma hasta
6,3 teragramos por año.
- · A nivel de las granjas, existen diversas mejores prácticas
que pueden reducir la emisión de contaminantes a los ecosistemas circundantes,
por ejemplo: minimizar el uso de fertilizantes y pesticidas, establecer zonas
de amortiguación lo largo de los cursos de agua y los lindes de las granjas, o
mejorar las instalaciones de control del drenaje.
- · Otra herramienta útil es el manejo integrado de plagas, que
combina el uso estratégico de variedades agrícolas resistentes a plagas con la
rotación de cultivos y la introducción de depredadores naturales de las plagas
más comunes.
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
Danilo Villavicencio.
(septiembre de 26 de 2013). Gidahatari . Obtenido de Gidahatari :
https://gidahatari.com/ih-es/impactos-agricultura-recurso-hidrico
George Kourous. (20
de octubre de 2012). Organizacion de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura . Obtenido de Organizacion de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura :
https://www.fao.org/news/story/es/item/1141818/icode/
Luis Restrepo.
(2015). CONTAMINACIÓN AGRÍCOLA DE LOS RECURSOS HÍDRICOS: INTRODUCIÓN. En L.
Restrepo, CONTAMINACIÓN AGRÍCOLA DE LOS RECURSOS HÍDRICOS: INTRODUCIÓN
(págs. 1-7). Madrid: S.edit.
https://gidahatari.com/ih-es/impactos-agricultura-recurso-hidrico
https://www.fao.org/news/story/es/item/1141818/icode/
Excelente investigación y bien detallado hay que saber cuidar el agua y no contaminarla
ResponderEliminar"FELICIDADES"
Esta muy bien este tema ya que esta muy detallado parte por parte y nos habla de la contaminacion agricola esto quiere decir que debemos cuidar un poco mas nuestro medio ambiente
ResponderEliminarPara mí la contaminación agricola es la contaminación de las aguas por plaguicidas causa: Pérdida de biodiversidad: los plaguicidas son sustancias capaces de reducir o eliminar fauna o flora perjudicial para la agricultura lo que no está muy detallado ahí
ResponderEliminarA mi me parece que está muy bien la información, ya que nos habla sobre la contaminación de los recursos hidrícos. Este es un tema de mucha importancia por que es el problema más notable que estamos viviendo en la actualidad.
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